De acuerdo con el Real Decreto 9/2008, los titulares de las balsas de riego que cumplan alguna de estas 2 condiciones:
- Altura de dique superior a 5 metros.
- Capacidad superior a 000 m³.
Están obligados a presentar una Propuesta de Clasificación en función del riesgo potencial que pueda derivarse de su posible rotura y solicitar su inscripción en el Registro de Seguridad de Presas y Embalses.
La Propuesta de Clasificación es un estudio de las características de la balsa, en el que se realiza un análisis de la zona de afección en el caso de una potencial rotura de la balsa. Para ello, se realiza un estudio hidráulico que determinará la zona de afección, además de evaluar el riesgo potencial de afección a los principales elementos de la zona. En base a los resultados obtenidos, y basándonos en el Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses, se procede a su clasificación. Este reglamente determina dos clasificaciones:
- En función de las características geométricas de la balsa.
- En función del riesgo potencial derivado de la rotura de la balsa.
Clasificación en función de las características geométricas de la balsa:
- Gran presa aquellas cuya altura es superior a 15 metros y la que, teniendo una altura comprendida entre 10 y 15 metros, tenga una capacidad de embalse superior a 1 hectómetro cúbico.
- Pequeña presa aquella que no cumple las condiciones de gran presa.
Clasificación en función del riesgo potencial por rotura de la balsa:
- Categoría A: Presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto pueden afectar gravemente a núcleos urbanos o a servicios esenciales, o producir daños materiales o medioambientales muy importantes.
- Categoría B: Presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede ocasionar daños materiales o medioambientales importantes o afectar a un número reducido de viviendas.
- Categoría C: Presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede producir daños materiales de moderada importancia y sólo incidentalmente pérdidas de vidas humanas. En todo caso, a esta categoría pertenecerán todas las presas no incluidas en las categorías A o B.
Una vez realizada la propuesta de clasificación, la administración competente resuelve notificando al titular de la balsa la clasificación final de la misma.
Las balsas clasificadas como tipo A o B, tendrán que elaborar e implantar un Plan de Emergencia para garantizar las condiciones de seguridad durante las distintas fases de su vida, siendo el titular de la balsa (ya sea persona física a jurídica) el responsable de disponer de esta documentación.
La Comunidad de Regantes Virgen de la Paz de Agost explota 7 balsas de riego la regulación y almacenamiento de los caudales necesarios para abastecer su zona regable.

Vista general de una de las balsas de riego

Galería que alberga tubería de salida del agua de una de las balsas
La Comunidad de Regantes, una vez realizada la propuesta de clasificación y registro, redactará los Planes de Emergencia de las balsas que se requiera.
Desde Moval Agroingeniería seguimos trabajando en la gestión integral de las balsas de riego.
ES